Barcelona es la capital de Cataluña. En su área metropolitana residen casi dos tercios de la población catalana. La ciudad ha conseguido que se la reconozca en todo el mundo como una de las ciudades europeas más destacadas para los negocios.

El crecimiento económico de Barcelona supera con creces el de la media de capitales europeas, con la creación de más de 30.000 empresas anualmente. En este sentido, Barcelona ocupa el cuarto lugar entre las mejores ciudades europeas en las que ubicar un negocio (según el European Cities Monitor 2007 de Cushman&Wakefield) y fue elegida como ciudad europea del futuro 2004/2005 por el Financial Times y la revista FDI (Foreign Direct Investment).
Barcelona ofrece una combinación equilibrada de industria y servicios, es una puerta a Europa y su área metropolitana alberga una estructura empresarial muy diversificada. La ciudad es conocida por sus clusters económicos en sectores como las tecnologías de la información, el diseño gráfico y automotriz, la electrónica o la cadena de suministros de automoción. En la actualidad, la ciudad y sus alrededores conforman un centro de actividades empresariales relacionadas con las nuevas tecnologías y los servicios avanzados (como los centros de servicios compartidos) dentro del marco de la sociedad del conocimiento.
Durante años se ha hablado del diseño de Barcelona. A diferencia de cualquier otro lugar, la gente tiene una imagen específica de la ciudad, que se puede reflejar en el mobiliario o en la decoración interior de un restaurante. Este espíritu de la ciudad abarca muchos ámbitos sociales y económicos, como escuelas de diseño, infraestructuras urbanas, edificios, diseño industrial avanzado, etc.
Asimismo, Barcelona se ha convertido en uno de los mayores centros de distribución de la región mediterránea, y también es un excelente punto de partida hacia Sudamérica. La infraestructura ya existente permite una rápida distribución de los productos a un mercado inmediato de 360 millones de consumidores. Ninguna otra ciudad europea cuenta con un aeropuerto de primera categoría, un puerto, instalaciones para ferias internacionales y una extensa serie de parques logísticos dentro de un espacio tan reducido (5 kilómetros) y tan próximo al centro de la ciudad. Futuros proyectos de inversión, como el tren de alta velocidad más rápido de Europa y la ampliación del puerto y del aeropuerto, consolidarán la posición de Barcelona como el mayor centro logístico de Europa meridional.
Barcelona también es una ciudad de conferencias y congresos. Se encuentra entre las diez primeras ciudades de Europa en cuanto a la celebración de congresos y dispone de una importante infraestructura, que incluye tres centros de conferencias, hoteles y auditorios cerca de la zona de negocios de la ciudad.
Barcelona también es conocida en todo el mundo por sus recursos humanos altamente cualificados. Hay ocho universidades (y otras siete a una hora de Barcelona), treinta escuelas de estudios empresariales, entre las que se incluyen algunas de las más prestigiosas del mundo (IESE, ESADE) y una gran variedad de escuelas de formación profesional.
La Ciudad Condal se encuentra en primera línea de la nueva revolución tecnológica y es uno de los motores que impulsan la nueva economía digital. Existen numerosos operadores de transmisión de datos y voz y centros de datos que proporcionan enlaces eficaces de voz, vídeo y datos con los principales operadores internacionales, y un gran número de programadores de aplicaciones para Internet, teléfonos móviles y las tecnologías de televisión digital. Es líder en servicios de transmisión por onda corta digital, comunicación por satélite y telecomunicaciones móviles y también en el desarrollo de tecnologías de Internet de banda ancha (disponibilidad total de infraestructura de banda ancha para las empresas).
Por todas estas razones, Barcelona se ha convertido en uno de los destinos europeos más atractivos para los inversores.
Actualitzado 18/10/2007
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